El diario / Natalia Poveda

«Cuando me siento estresada, triste y abrumada por las cosas que no puedo hacer ni cambiar ni solucionar, todo me abruma, digo constantemente, Dios cuándo será el día que me des mi libertad, espero que realmente sea pronto, hace dos días llovió y fue de noche, amé esa lluvia, amo la noche, el frío, la luna y las estrellas, soy admiradora número uno de esos climas, un día más un día menos, confiando siempre en Dios que algún día todo cambiará y será un mejor final.»